Burkina Faso: Respuesta conjunta 2019-2020 (versión corta) – Burkina Faso



Desde principios de 2018, Burkina Faso se ha enfrentado a una crisis humanitaria sin precedentes. El rápido deterioro de la inseguridad ha provocado el desplazamiento de casi medio millón de personas. Las dificultades de acceso a los campos, la destrucción de la infraestructura de producción, la pérdida de ganado y el saqueo, así como la intensificación de los conflictos intergrupales, impiden el funcionamiento del mercado y conducen a un deterioro de los medios de vida de los hogares.

Las actividades agrícolas han disminuido en un 20 a 70 por ciento en las áreas afectadas por la crisis, donde el cultivo de la tierra ha disminuido en un 50 por ciento en comparación con 2017/18. En las áreas de acogida, la competencia por los recursos naturales se ve agravada por la alta concentración de la población que afecta la cohesión social y la sostenibilidad de estos recursos, especialmente durante la estación seca. Las poblaciones desplazadas y las poblaciones de acogida corren el riesgo de sufrir escasez de alimentos y el aumento de los precios de los alimentos básicos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en colaboración con sus socios, brindan una respuesta inmediata a los hogares más vulnerables a través de de ayuda alimentaria y apoyo a la producción agropastoral. Ante la creciente inseguridad y el desplazamiento de la población, las dos agencias están trabajando estrechamente con los ministerios involucrados en los sectores de seguridad alimentaria y nutrición (agricultura, salud animal, medio ambiente y acción humanitaria) para invertir en la producción agrícola y ganadera, que es esencial para evitar un mayor deterioro de la crisis. Hasta finales de 2019, la prioridad es apoyar a los pastores y agropastores vulnerables a través de actividades de jardinería y ganadería durante la estación seca, una oportunidad importante para aumentar la producción. comida y prepararse para la próxima temporada de lluvias.

Las autoridades locales, incluidos los consejos regionales y municipales, participarán en el proceso de focalización, supervisarán las actividades y facilitarán el acceso de los desplazados internos a la tierra. Bajo la supervisión directa de la FAO y el PMA, las organizaciones no gubernamentales y los socios implementadores facilitarán la coordinación, el apoyo logístico para las actividades de distribución y la organización de la capacitación de los beneficiarios.

Las crecientes necesidades humanitarias socavan el progreso del desarrollo y la cohesión social en Burkina Faso. Como la crisis ha afectado principalmente a las zonas rurales, es esencial brindar apoyo a la agricultura para ayudar a fortalecer la resiliencia de las poblaciones afectadas.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: