Índice mundial del hambre 2020: el año de la crisis frena el progreso hacia la erradicación del hambre – mundo


La combinación de la pandemia de Covid-19, el conflicto, el cambio climático y otras crisis globales, regionales y locales ha ralentizado el progreso global hacia la lucha contra el hambre.

A pesar de las constantes mejoras durante la última década en algunas regiones y países, estas crisis superpuestas inevitablemente han afectado la seguridad alimentaria mundial. Sin embargo, la perspectiva desfavorable no es exclusivamente el resultado de "Force Majeur"; El informe Global Hunger Index 2020 (GHI) destaca cómo la inequidad y las deficiencias en el sistema alimentario existente dificultan la respuesta a estas crisis y han obstaculizado esfuerzos para acabar con el hambre para 2030.

* 'COVID-19 ha dejado más claro que nunca que nuestros sistemas alimentarios, como son actualmente, son insuficientes para cumplir con el objetivo del Hambre Cero. La fuerza disruptiva sin precedentes de la pandemia ha puesto al descubierto una vez más la fragilidad y las desigualdades de nuestros actuales sistemas alimentarios globalizados, la amenaza a la salud mundial y la seguridad alimentaria que plantean los crecientes impactos humanos en el medio ambiente. y la vida silvestre, y la necesidad de abordar estos desafíos de una manera holística y ambiciosa. & # 39; – * Matthias Mogge, Secretario General de Welthungerhilfe y Dominic MacSorley, Director General de Concern Worldwide.

Las crisis superpuestas en la República Democrática del Congo y el Cuerno de África exacerban las emergencias relacionadas con la seguridad alimentaria

Los estudios de caso de la República Democrática del Congo y el Gran Cuerno de África ilustran el impacto de una crisis superpuesta en la seguridad alimentaria. La República Democrática del Congo se enfrenta a una situación extremadamente difícil de pobreza extrema generalizada, conflicto armado en curso e inestabilidad política y múltiples emergencias sanitarias. En 2019 el país enfrentó la segunda peor crisis alimentaria del mundo y este año el GHI observa sus alarmantes niveles de hambre con 41,8% de retraso en el crecimiento infantil, 6,5% de emaciación infantil y Mortalidad infantil del 8,8%.

Asimismo, en el Gran Cuerno de África, la doble amenaza del COVID-19 y las langostas del desierto ha tenido un impacto sin precedentes en las economías de los países, poniendo en mayor riesgo a poblaciones ya vulnerables. inseguridad alimentaria. Además, las medidas de restricción relacionadas con COVID-19 han sido particularmente dañinas para las economías locales y han obstaculizado la respuesta a la plaga de langostas. En la actualidad, se estima que 8,5 millones de personas atraviesan una crisis alimentaria aguda en Etiopía, 6,48 millones en Sudán del Sur, 2,1 millones en Somalia y 985.000 en Kenia. Los niveles de hambre varían de severos a alarmantes en la región.

Respuesta ACTADA

En medio de los desafíos extremos que enfrentan las comunidades en la República Democrática del Congo, el Cuerno de África y otros lugares, ACTED está comprometida con la lucha contra el hambre, apoyando a las poblaciones que han sufrido conflictos y desastres. Dificultades naturales o socioeconómicas.

Presente en la RDC desde 2003, ACTED continúa respondiendo a las necesidades inmediatas de las poblaciones afectadas por conflictos violentos, desastres naturales, epidemias y pobreza crónica en el país. A través de la seguridad alimentaria de emergencia, la implementación de servicios de agua, saneamiento e higiene y asistencia en refugios, así como programas de recuperación agrícola. y económico a largo plazo, los equipos ACTED tienen como objetivo apoyar a las comunidades que enfrentan esta compleja crisis humanitaria.

En el Gran Cuerno de África, ACTED, que codirige la Alianza Regional contra la Langosta del Desierto, una alianza de más de 60 ONG nacionales e internacionales que responden a la crisis, está proporcionando asistencia en efectivo, entre otras cosas, para comunidades vulnerables para satisfacer las necesidades alimentarias y básicas. hogares dañados por las recientes inundaciones y la plaga de langostas en Kenia.

A pesar de la disminución del hambre en el mundo desde la década de 2000, el progreso sigue siendo demasiado lento en muchos países. El informe destaca 11 países (incluidos la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen) en los que el hambre se confirma o se considera tentativamente como niveles "alarmantes", un aumento de siete países en comparación con al año pasado. Otros cuarenta países (incluidos Kenia, Malí, Nigeria, Haití, Afganistán, Pakistán y Bangladesh) han registrado niveles de hambre "graves".

A fines de 2019, 690 millones de personas estaban clasificadas como desnutridas y 135 millones de personas estaban experimentando niveles de crisis o, peor aún, inseguridad alimentaria aguda. Además, el número de niños que sufren las consecuencias del hambre sigue siendo muy elevado, con 144 millones de niños con retraso del crecimiento y 47 millones con emaciación en todo el mundo. Sin embargo, muchos países están mostrando avances en la lucha contra el hambre: 26 países con puntuaciones del GHI indican niveles moderados y 47 países con niveles bajos.

Informar recomendaciones de políticas

Para acabar con el hambre para 2030, la GHI recomienda remodelar los sistemas alimentarios actuales e integrarlos en un esfuerzo político más amplio. Las principales recomendaciones del informe son:

  • Mejorar el funcionamiento de los sistemas alimentarios para las personas y el planeta
  • Mejorar la gobernanza de los sistemas alimentarios
  • Desarrollar inversiones sociales para la resiliencia
  • Hacer que las intervenciones de emergencia y desarrollo a largo plazo sean más equitativas y sostenibles
  • Fortalecer la cooperación y la regulación internacional

¿Qué es GHI?

Welthungerhilfe y Concern Worldwide han publicado el Índice Global del Hambre (GHI) anualmente desde 2006. El propósito del informe es medir y hacer un seguimiento integral del hambre a nivel mundial, regional y nacional. Está diseñado para:

  • sensibilizar y promover la comprensión de la lucha contra el hambre,
  • proporcionar una forma de comparar los niveles de hambre entre países y regiones,
  • y llamar la atención sobre aquellas regiones del mundo con los niveles más altos de hambre y la mayor necesidad de realizar más esfuerzos para acabar con el hambre, convirtiéndola en una herramienta eficaz para cualquier propósito Abogacía.

Las puntuaciones del GHI se basan en una fórmula que captura tres dimensiones del hambre: ingesta insuficiente de calorías (desnutrición), desnutrición infantil y mortalidad infantil utilizando cuatro indicadores: desnutrición, emaciación infantil, retraso del crecimiento infantil y mortalidad infantil.

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