Naciones Unidas hace un llamado para un alcalde apoyo a las comunidades indígenas en el Amazonas – Brasil


Bogotá, Brasilia, Lima, 27 de julio de 2020. Las Naciones Unidas de Colombia, Brasil y Perú, hacen un llamado para un alcalde apoyo y esfuerzos de respuesta en la región del Amazonas a medida que COVID-19 continúa en aumento, afectando a una gran proporción de las comunidades indígenas.

El número de casos y fallecimientos por COVID-19 disminuyeron rápidamente en América Latina con más de 8,610,134 casos y 337,439 fallecimientos reportados el 26 de julio. Por lo tanto, se expresa especial preocupación por la vida de millas de personas que viven en la Amazonía, incluyendo aproximadamente 170,000 habitantes de la zona de la triple frontera entre Brasil, Colombia y Perú, la mayoría de ellas pertenecientes a comunidades indígenas, que es afectados por algunas de las tasas más altas de incidentes de la enfermedad.

Como resultado de la pandemia y un peso de los esfuerzos desplegados por los tres gobiernos para responder a la crisis, existen crecientes preocupaciones sobre la capacidad de las instituciones de salud para hacer frente a la situación y salvar vidas. La necesidad ve exacerbada por meses de estrictas medidas de cuarentena para mitigar la propagación en algunas regiones, con duras consecuencias socioeconómicas que desencadenan una pandemia de hambre obtenida, y la seguridad alimentaria, estado nuez estricto y los medios de comunicación en condiciones de vulnerabilidad y que profundizan las desigualdades de género.

En Colombia, gracias a las medidas de aislamiento y cuarentena y la puesta en marcha del plan de contingencia diseñado por el Ministerio de Salud y Protección Social, con el apoyo técnico de la OPS, en la Orinoquía y la Amazonía colombiana la tasa de reprodión del virus que desciende de 3.60 a 0.40, lo que evidencia la estrategia de las medidas. En la capital del Amazonas colombiano, el 90.9% de los pacientes se han recuperado y el 4.4% son atendidos en casa, 6 personas se encuentran en hospitalización y 6 en la Unidad de Cuidados Intensivos. Las Naciones Unidas en Colombia también es un programa de creación de una primera línea de respuesta rápida en este territorio, luego del despliegue de equipos de evaluación en la región. Con el apoyo de la OPS, controla el contrato de 4 médicos y 3 cerraduras, ingresa al Hospital San Rafael de Leticia ventiladores, insumos médicos y medicamentos, así como equipos de protección personal. Además, entregó una cápsula de aislamiento a la Fuerza Aérea Colombiana para hacer el traslado de pacientes críticos. El PMA organizó en Colombia muy vuelos que permitieron el despliegue de trabajadores humanitarios, así como la entrega de 44 toneladas métricas de alimentos junto con kits de higiene de UNICEF y la OIM, benefando en general a unas 9.500 personas en la Amazonía, llegando solo a una parte de la población más necesitada que necesita asistencia humanitaria allí.

En Brasil, la OPS / OMS contribuyó con apoyo técnico al Ministerio de Salud para la elaboración de un Plan de Contingencia nacional para las comunidades indígenas en el marco del COVID-19. Una serie de acciones han sido llevadas a cabo en los estados de Roraima y Amazonas para las capacidades de los servicios de salud para las comunidades indígenas incluyendo la expansión de unidades de cuidados intensivos y la distribución de material de protección para el personal médico, así protección por distribución médica personal de kits de higiene y alimentación, vacunas y comunicación en lengua indígena para medidas de protección.

En El Perú, la ONU está preparando una estrategia urgente de respuesta de salud, humanitaria y de recuperación temprana para los pueblos indígenas de Loreto y los distritos fronterizos con Brasil y Colombia. La ONU tiene está involucrado a cabo acciones a favor de las poblaciones indígenas amazónicas. Se han donado más de 40 concentradores de oxígeno y equipo de protección personal (EPP), en coordinación con el Comando de Operaciones COVID-19 nacional, el Ministerio de Salud, las propias comunidades, y el Gobierno regional de Loreto. Del mismo modo, se brinda asistencia técnica para el monitoreo a través de la sala de situación COVID-19, mientras se realizan transacciones de comunicación intercultural para los más vulnerables de la región.

En el caso de un aumento de estos esfuerzos, las capacidades de respuesta siguen siendo limitadas en el área, existe una escasez de fondos significativamente limitada que los actores humanitarios ajustan su respuesta a la escala de necesidades.

"Nuestro trabajo es complementario y trata de superar los desafíos logísticos y programáticos únicos de la región, para garantizar la protección de los derechos humanos de los pueblos indígenas", Dijo Niky Fabiancic, coordinador residente en Brasil. "Hacemos un llamado a una mayor solidaridad internacional para ampliar nuestra respuesta a las comunidades indígenas en esta región para complementar los esfuerzos nacionales para mitigar las necesidades", agregó Igor Garafulic, Coordinador Residente de la ONU en Perú.

El Sistema de Naciones Unidas de los tres países colaboró ​​en la elaboración de un plan de respuesta rápida en la triple frontera. El plan identifica las necesidades más urgentes de la población, así como las actividades críticas para atenderlas. "La ONU apoyará los esfuerzos de los gobiernos, y la coordinación entre los tres países será clave para garantizar la respuesta en la frontera", dijo Jessica Faieta, Coordinadora Residente a.i. de la ONU en Colombia. Con la disponibilidad de recursos necesarios, las agencias del Sistema de la ONU están listas para proporcionar apoyo en salud y seguridad, alimentos, así como insumos en agua, saneamiento e higiene. Las Naciones Unidas en Colombia, Perú y Brasil reafirmaron su Compromiso para apoyar a los gobiernos y comunidades de la región amazónica frente a la situación generada por el COVID-19 y sus consecuencias.

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